Mágica noche de emociones

LA NACION
15/11/2014
Primeras damas
Mágica noche de emociones
Se abre el telón y la orquesta dirigida por Ángel Mahler provoca una zambullida inmediata en el mundo del teatro musical. Las melodías de esas canciones que el público del Gran Rex reconoce de inmediato vibran en la selección de estrellas del género que se reunieron anteanoche para la cuarta edición de Primeras damas del musical, espectáculo de Pablo Gorlero y Ricky Pashkus que podrá verse esta noche, a las 21, por TN.
 
La encargada de abrir la noche fue Mora Godoy, quien no canta pero baila con un talento exquisito. Más tarde llegaría Luz Cipriota, bellísima actriz conocida por Más de 100 mentiras, y menos famosa por su increíble destreza para las acrobacias. Lo entregó todo en un cuadro del musical Damn Yankees! donde demostró que además puede cantar. Cuando hizo su entrada Eleonora Cassano, la danza se dio por satisfecha: lejos de las polémicas y dobleces de ShowMatch, hizo estallar su cuerpo con una brillante coreografía al ritmo de "Calle 42".
 
Hubo cantantes que hicieron las delicias de los puristas con su caudal de voz liberada para encantar: Florencia Benítez fue una revelación para muchos con "Cuánto quiero yo volverte a ver" de El fantasma de la Ópera. Laura Manzini jugó con su tesitura hasta levantar ovaciones con su cuadro de Invasiones Inglesas, de Pepe Cibrián Campoy.Gabriela Bevacqua se lució con una canción de Ghost. Virginia Innocenti conmovió hasta las lágrimas con "Y a mí qué", de Cabaret, mientras Karina K hizo lo propio con canciones de Al final del arcoiris. Julia Zenko, ataviada con un impactante vestido, cantó "María de Buenos Aires".
 
Cada vez que Laura Esquivel agarraba el micrófono - protagonizó un cuadro de Jeckyll & Hyde y escenas grupales- su dulcísima voz obligaba al silencio para disfrutarla. En el otro extremo, Susan Ferrer fue quien hizo saltar la térmica con su popurrí de Hair y Jesucristo Superstar.
 
Ale Sergi, digno anfitrión de la noche, presentó a Florencia Peña como "la actriz que canta" y no defraudó con una versión en español de "Somebody to Love" de Queen, y junto a Karina K para "Asco", de Wicked. Alejandra Radano sacó todo su histrionismo para un desopilante cuadro de Trouble in Tahiti y Julia Calvo brilló como la bataclana de El diluvio que viene. Natalia Cociuffo deslumbró con un cuadro muy sexy de The Boy from Oz, Vicky Buchino trasladó a todos a la nostalgia de Sunset Boulevard, y Ana María Cores sorprendió con una canción del musical de El rey león. Carmen Barbieri paralizó al público con un emotivo monólogo de Gypsy. Querían aplaudirla, pero también escucharla.
 
En las dos horas y cuarto que duró el megarrecital hubo tiempo para los homenajes: las canciones más recordadas de Mary Poppins, las más conmovedoras de Los miserables y un tributo al musical argentino, con un medley de El jorobado de París, Aquí no podemos hacerlo, La metamorfosis, Camila, Mamá es una estrella y Locos ReCuerdos, con narices rojas en honor a Hugo Midón.
 
Leo Cifelli, el productor de esta propuesta, se llevó todos los aplausos cuando cayó el telón, al igual que la encargada de la puesta en escena, Ana Sanz, y los bailarines comandados por Alejandro Ibarra. La alegría de ver tanto talento junto era palpable y sonora. Y seguramente, todavía resuene en los corazones de los que fueron parte de tan mágica velada..
Por Silvina Ajmat
LA NACION
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