Crítica – DAMAS & SRES DEL MUSICAL

MusicalesBaires
09/05/2015
Crítica
Crítica – DAMAS & SRES DEL MUSICAL
Desde www.lakritica.com.ar
Por Mónica Berman​
Para www.musicalesbaires.com.ar
 
Crítica – “DAMAS & SRES DEL MUSICAL* – ****Muy Bueno
 
Escribir sobre eventos únicos tiene sus pequeñas ventajas.
 
Lo que sucedió, sucedió por única vez y queda en los corazones, en la cabeza, en la retina de quienes compartieron espacio y tiempo y el que escribe no teme develar ningún tipo de sorpresa que arruine la expectación de otro.
 
Luego de “Primeras Damas del Musical” y “Sres&Sres del Musical”, llegó el tercer hijo, como lo llamaron sus creadores, Pablo Gorlero y Ricky Pashkus.
 
La presentación en duetos era el punto de partida. 
En las palabras del inicio señalaron algo central: no son “los elegidos”.
 
Existen muchos artistas talentosos y la idea es invitarlos en diferentes ocasiones.
 
El 7 de mayo de 2015, en el Gran Rex fueron ellos.
 
El escenario ocupado de punta a punta, a lo largo y a lo alto. 
A lo largo, la orquesta, dividida en dos con el maestro Ángel Mahler en el centro. 
A lo alto una serie de pantallas, móviles que irían cambiando de función con el correr de los cuadros musicales.
 
Imposible dudar de que todos cantarían bien pero el espectáculo fue más que una serie de parejas que entraban y salían de la escena y en la dosificación de los ritmos y los estilos, en el orden de la sucesión, se armó una propuesta que logró ofrecer diversidad para todos los gustos.
 
Así como hubo variedad de musicales (a los que además había que sumar los medley), hubo también diversidad en los modos de presentarlos: hubo representación de lugares en la pantalla (escaleras, vitraux, castillos, arañas imponentes) pero también abstracción en las formas, cuadrados, círculos.
 
Hubo personajes y cantantes vestidos para la ocasión, hubo cantos solemnes, preciosistas y también propuestas absolutamente lúdicas, inclusive jugaron con la entrada por los pasillos del teatro.
 
Otro acierto, no hubo, casi, presentaciones únicas. 
Los artistas volvían al escenario (algunos con el mismo vestuario, otros no) y eso redoblaba las expectativas con respecto a la espera.
 
Luego entra el juego lo que conquista a cada espectador.
 
Marisol Otero y Juan Rodó, interpretaron magníficamente desde el rol de personajes. Florencia Benítez y Daniel Vercelli sellan la maestría en el escenario con su impronta lírica.
 
Con Víctor Laplace y Julia Calvo aparecen los actores en el escenario y es difícil no esbozar una sonrisa frente a la manera en que pueblan el escenario. 
En un principio hay como una especie de orden que parece articular la expectativa… Laura Esquivel y Eliseo Barrionuevo, Magalí Sánchez Alleno y Juan Pablo Skrt, Alejandro Paker y Karina K, todos y cada uno aportando su ángel en el escenario. Pero de a poco se va a ir abriendo una grieta, que tal vez estaba anticipada.
 
Si bien los conductores fueron Laura Oliva y Marcos Bicho Gómez, la voz en off de Enrique Pinti presentaba a los participantes, ¿fue un chiste espontáneo? ¿anticipó o vino después de una serie distinta que se iba a venir?
 
Sin duda, la marca indeleble del cambio de orientación la proponen Omar Calicchio y Gustavo Monje que tematizan la idea de constituir una pareja y lo hacen como solo ellos pueden hacerlo: magistralmente. La puerta se abrió a lo lúdico y algo más entró en el Gran Rex.
 
Hubo también algún problema como una canción que saliera sin sonido y ver al director musical sostener un micrófono, simbólicamente, fue notable.
 
Lo más lindo, sin duda, fue la capacidad de quienes habían armado el show de reconocer el problema y darles la oportunidad de que cantaran nuevamente. Por suerte pudimos deleitarnos con la bellísima interpretación de Laura Esquivel y Eliseo Barrionuevo.
 
También habría lugar para Griselda Siciliani y Carlos Casella con el espectáculo que están presentando, “Estás que pelas” y un lugar para la Historia (así con mayúsculas) con Alejandra Radano y Sandra Guida, que además de demostrar que son artistas monumentales tuvieron ocasión de vivir un acto de solidaridad inmensa entre compañeras.
 
Alejandro Paker y Karina K volvieron a aparecer con vestuario invertido, él de mujer y ella de hombre para comerse literalmente el escenario, en una de esas actuaciones que estos dos genios pueden llevar a cabo.
 
También nos deleitaron Florencia Otero y German Tripel primero cantando y luego con una versión paródica de antología.
 
Como el espectáculo estuvo pensado en todos sus detalles también dijeron presente algunos musicales vernáculos, podríamos decir, intergeneracional.
 
Como cualquiera se imaginará esto no responde a un orden cronológico y seguramente olvido parte de lo que sucedió. Es que fueron tantas pero tantas cosas que es difícil recordar todo con detalle. Sí, sé que el teatro estaba repleto de espectadores, que cada vez que uno escuchaba en precioso español la letra de las canciones que no estaban en español, teníamos un trabajo dedicado detrás (en la lista del programa, Marcelo Kotliar predomina), que en el escenario los talentos se multiplicaban, que el show está pensado con inteligencia y amor por el género por quienes tuvieron la idea original y realizaron la dirección general: Ricky Pashkus y Pablo Gorlero, que la orquesta estaba maravillosamente dirigida por Angel Malher y así todos y cada uno de los responsables de que exista una propuesta de tal naturaleza en nuestra ciudad. Incluido, por supuesto, quien toma la decisión política de producirlo, Leo Cifelli.
 
 
Mónica Berman​
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