"Trabajar juntos es disfrute"

Tiempo Argentino
23/11/2015
Pashkus y Cibrián
Dos grandes de la comedia musical se juntaron para darse el gusto trabajar a la par. Pashkus escribió una obra a la medida de Cibrián, que el también dramaturgo actúa a la medida del texto. Un deleite compartido que esperan sea compartido por el público.
       
 
Parecidos y distintos. Con currículums que los unen y separan. Con historias compartidas y distancias naturales. Ahora viven un encuentro a medida, una celebración de sus pasiones y excentricidades. Ricky Pashkus y Pepe Cibrián reúnen fuerzas para la obra Tiempos Relativos, un debate musicalizado que puede verse todos los lunes en el Teatro Picadilly. 
Se trata de dos figuras centrales del teatro musical argentino, militantes de una productividad desbordante, capaces de generar éxitos de las más diversas escalas. Pashkus casi siempre como director y coreógrafo, Cibrián predominantemente como dramaturgo y director.  Aquí explotan sus facetas menos transitadas.
Tiempos Relativos es una obra escrita de puño y letra por Pashkus y Cibrián es el protagonista y de alguna manera inspirador de la obra.
Faltan tres horas para comience la función. Pashkus no se relaja ni un segundo. Cibrián está en camino al teatro. El director de Tiempos Relativos no es un hombre al que le cueste hablar. 
"Conozco a Pepe –dice Pashkus– desde 1974 y nunca dejamos de tener relación. A veces más cercana y otras menos debido al trabajo y la vida misma. Hubo épocas en que compartimos casi diez horas por día. Siempre fue generoso conmigo. Coincidimos en muchas cosas y tenemos nuestras diferencias, como todos. Pero hay ciertos valores que nos son muy comunes. Él me insistía mucho para que yo escribiera. Cuando él vio Noche corta, una de las obras mías, se entusiasmó muchísimo. Y desde ese momento siento una enorme gratitud. Me empujó para que insistiera con el tema de la escritura. Eso de alguna manera me transformaba en su competidor. Esa generosidad no es muy común en ningún medio. Pepe me invitaba a crecer y yo acepté ese compromiso. Creo que por esa gran actitud me siento tan amigo de él y considero que a Pepe le pasa algo similar. Esta obra nació de una charla y de un desafío. 
–¿De qué se trató el desafío?
Ricky: -Nos juntamos a hablar en un camarín. Y casi de la nada Pepe me dice: "Vos hiciste una obra que se llama Noche Corta y a mí no me escribiste nunca nada." Esto fue hace cuatro meses. Le respondí que iba a escribir una obra a su medida y no me creía: "¡No me la vas a hacer! No me las vas a hacer!" Y acá estamos. Me parece que ni Pepe imaginó que íbamos a concretar todo tan rápido. En Noche corta hablaba del amor. En esta obra me refiero al tiempo. 
–Hablar del tiempo es también hablar de la muerte.
Ricky: –Sí, evidentemente. A mí me pasó algo raro. Me lo marcaba un amigo que desgraciadamente falleció: siempre leí, pero después de mis 50 años me agarró una enorme voracidad. Me refiero a leer todos los días de la semana seis horas sin parar. Mucha ficción, pero sobre todo filosofía. En ese contexto, el asunto del tiempo se impuso como tema. Desde la imagen  borgeana de un tiempo continuo y circular a la percepción del hombre como ser finito. Desde lo abstracto al tiempo concreto que puede medirse en días, horas y minutos. Y la paradoja de que el único ser que puede comprender esa infinitud del tiempo es el ser humano, que lo tiene completamente acotado. La dialéctica me empezó a acosar y me empezó a vincular con lo que creo que se puede entender como lo trascendente. En mi caso, no creo que pueda ganarle al tiempo con mis obras. No voy a pasar a la eternidad por mis obras. No voy a dejar de ser tiempo concreto por ellas. Creo que puedo esforzarme por ser mejor en algunas cosas. Puedo elevar la conciencia. Me di cuenta que por una frase Freud: la conciencia la da el trabajo. Uno trabaja para elevar la conciencia. Yo creo en eso. En elevar la conciencia no por una iluminación espiritual, sino por la dedicación, el esmero, el dejar todo.
Tiempo y poder
Tiempos Relativos es una obra escrita y dirigida por Ricky Pashkus. La figura central de Pepe Cibrián es acompañada con un nutrido equipo que incluye a Darío Barassi, Federico Coates, Karina Hernández, Ariel Juin, Pablo Juin, Thomas Lepera, Nacho Mintz, Gustavo Monje, Dennos Smith, Deborah Turza, Sebastián Vitale, Florencia Viterbo, Damián Mahler, Paula Pomeraniec y Cecilia Isas. 
La obra está ambientada en una suerte de sauna romano en la que se discute sobre el tiempo y el poder desde la mirada de diferentes personajes. Sobreabundan los cuerpos en túnicas, las apelaciones entusiastas y la música de Damián Mahler. 
Unos minutos después de iniciada la charla, Cibrián finalmente logró vencer al tráfico porteño y se sumó a la entrevista.
–¿Cómo te sentís con esta obra hecha un poco a tu medida? 
Pepe: -Muy feliz. Es un encuentro muy especial para mí. Ricky estaba haciendo obras muy buenas, pero me encanta cuando escribe. Lo aplaudo muy calurosamente porque tiene un gran talento como autor, cosa que le cuesta asumir. Esta obra es dueña de una poesía, verdad y coherencia increíbles. No se trata de sketchs. Es un texto con una coherencia muy lograda. Siento que nos merecíamos, nos merecemos y nos mereceremos trabajar juntos. Hay algo diferente cuando unimos nuestras voluntades y tengo muchas ganas de seguir explotándolo.
–¿Te atrae la temática del tiempo?
Pepe: -Totalmente. A veces uno siente que se le pasó el tiempo. O ciertos tiempos. El de sus seres queridos, el de algún amigo… La mortalidad es un problema existencial para la mayoría de los hombres. Sin embargo, a mí no me preocupa tanto la muerte. Lo que sí me asusta y me tiene bastante pendiente es el paso del tiempo y todo lo que eso conlleva. Disfruto mucho haciendo esta obra en este ámbito, con Ricky y con todo el equipo 
Ricky: -Pepe fue el responsable de éxitos enormes, que se medían en cantidad de Luna Park. Ahora estamos en el Picadilly, un teatro muy hermoso, pero que es un contexto muy diferente. El hecho de trabajar juntos y esta obra no tienen nada que ver con la plata, con el cartel, ni con el prestigio. Es una cuestión de disfrute. Creo que no es casual que hayamos armado un equipo de 40 personas muy talentosas. Algo diferente los atrajo. Creo que nos convoca el compromiso de encontrar una nueva química. 
Pepe: –Siento que trabajar juntos también es un mensaje muy lindo. Muchas personas imaginaban que nos llevábamos mal. Nosotros siempre nos reímos de eso. De alguna forma, yo me sentí como un padre para él. Llegué antes, pero su trabajo es muy potente y ahora somos pares, que compartimos, reflexionamos y apuntamos a seguir creciendo. Nos apoyamos y nos potenciamos. Vendrá más gente o menos gente al teatro. No es lo importante para mí en este momento, y creo que para él tampoco. Profesamos una profesión maravillosa y tratamos de honrarla todos los días. Sentir todavía los mismos nervios en cada estreno me dice que voy por el buen camino. Y toda la dedicación y obsesión que le pone Ricky me dice lo mismo. Esto no se elige. Es una forma de vida. <
 
"Sé disfrutar en distintos ámbitos"
 
–Pepe, ¿te cuesta ser sólo actor y renunciar al control creativo que tenés en la mayoría de tus otros trabajos?
–Esto es algo muy placentero para mí. Es mucho más relajado. Sé disfrutar en diferentes ámbitos. Llego al teatro y no tengo que estar al tanto de todo. Me entrego por completo a la dirección de Ricky. Y él me da ciertas libertades que disfruto. Puedo también relajarme y ver como disfrutan los chicos del elenco. Me da ternura. Y eso también hace que esta experiencia sea tan completa.
 
"Me siento más vinculado a un pintor"
 
–Ricky, ¿sentís que tenés un estilo personal para narrar? 
-Sí. De alguna manera me siento más vinculado a las formas de un pintor que de un autor tradicional. Mis obras no son "Juan llega a la casa, saluda a la mujer, hay un conflicto y se resuelve  o explota". Hay una historia, una lógica y también un juego. Son como imágenes que van siendo atravesadas por un hilo conductor. También hay cosas oníricas. Con esas particularidades procuro desarrollar temáticas capaces de conmoverme a mí, a los actores y el público.
 
¿CUÁNDO?
 
La obra Tiempos Relativos, de Ricky Pashkus y Pepe Cibrián, va todos los lunes a las 20:30 horas en el Teatro Picadilly, Av. Corrientes 1524.
 Según los autores, la sinopsis es la siguiente: "Un grupo de personas está en un lugar incierto. Un sauna o quizás un antiguo espacio romano. Ahí pasa el tiempo, y del tiempo habla la obra, entre temas musicales populares y música original de Damián Mahler. Los minutos y las horas le fueron dados al hombre para comprender su porción de eternidad. Y estos seres buscan eternizarse a través del poder intentando en forma rotativa someterse unos a otros. El tiempo arrasa. Habrá tiempos mejores. Pero este tiempo será mejor si los poetas son escuchados…"
 
 
 
Sebastián Feijoo
Tiempo Argentino
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