Pasión en el Gran Rex

LA NACION
17/12/2012
Julia Zenko, Valeria Lynch, Cecilia Milone, Marisol Otero y todas las demás volvieron a lucirse en un show único
Pasión  en el Gran Rex

La pasión es difícil de disimular. Sale por los poros. Contamina el aire y llega a trascender fronteras. El seleccionado de mujeres que subieron a escena ungidas con el título de Primeras damas del musical brilló con una intensidad sideral el viernes pasado en el Gran Rex, como protagonistas de la segunda edición de una propuesta que piensa convertirse en un clásico. Es que la pasión por la música y por el teatro bullía en sus entrañas. Imposible ocultarlo, mejor dejarlo salir.

Los que presenciaron el show pergeñado por Ricky Pashkus y Pablo Gorlero asistieron a una verdadera explosión de energía, talento y el glamour propio de las estrellas. Brillos, plumas, pomposos vestidos, sensuales escotes, tacos altísimos, tocados exóticos. Cada una de las divas supo cautivar al público con un premeditado despliegue de armas al servicio de la teatralidad, y el show fue un devenir de emociones de colosal intensidad. Había actrices en escena, destinadas a conmover.

La cita comenzó muy puntual, cuando Gorlero y Pashkus dieron la bienvenida. El maestro Gaby Goldman dio la señal de largada e improvisó algunos gags cómicos con su batuta que apuntalan su perfil de director musical que también puede actuar. 18 músicos y los miembros del Coro de la Comedia Musical (dirigido por Gabriel Giangrante) ejecutaron sus notas para la gran obertura.

Laura Oliva y Mariano Chiesa oficiaron de anfitriones siguiendo un guión hecho a medida para dos que saben cómo entretener. Fueron los encargados de aportar ritmo y gracia a la velada que fue inaugurada por Magalí Sánchez Alleno con una dulcísima versión de "Los Marginados" de El Jorobado de Notre Dame . Le siguió Susan Ferrer con un tema de Jesucristo Superstar , obra que no pudo estrenar en 1973 por el atentado incendiario al Teatro Argentino.

 

 
Facundo Arana, invitado especial, honró a las damas. Foto: Laura Cano

 

Cuando Ana María Cores ingresó vestida de blanco con una boa de plumas hubo ovación. La diva se lució con su versión "Sigo aquí", del musical Follies . Le siguió Débora Turza, quien desplegó todo su caudal para interpretar "Arturo al atardecer". Natalia Cociuffo despilfarró carisma con su performance de "Me cansé de triunfar", donde bailó una compleja coreografía junto a los bailarines Pedro Velázquez y Juan José Marco sin perder el aliento ni un instante.

Una de las sorpresas de la noche fue la participación de Laura Manzini, que debutaba como primera dama. Su versión visceral de "Bárbara", del musicalAquí no podemos hacerlo , puso de pie hasta a los más inhibidos e hizo saltar más de una lágrima. Por su parte, un enganche de dos versiones de El Mago de Oz , le sirvió a Florencia Otero para demostrar su amplio registro vocal y su versatilidad.

No bien María Rosa Fugazot puso un pie en escena, hubo aplausos. Con la comodidad de quien lleva años en este métier se convirtió en Mama Morton, de Chicago para la canción insignia del personaje.

Dos que conmovieron: Alejandra Perlusky con "Si no estás a mi lado" y Karina K, con sendos golpes al corazón de la mano de "Traigan al clown", sentida letanía de una mujer que pierde a su amor, y luego, con el famoso cuadro de Cabaret , "Mein Herr".

Los medleys o popurrí (como aclaró no sin ironía Laura Oliva) se fueron intercalando a lo largo del recital. Primero, un homenaje a grandes musicales del mundo, Miss Saigon, Los Miserables, Jeckyll and Hyde Annie , en las voces de Marisol Otero, Cecilia Milone, Magalí Sánchez Alleno y Melania Lenoir. Más tarde, un cuadro montado con pericia por los directores que reunió las voces de Julia Zenko, Karina K, Turza, Cociuffo, Florencia Otero, Perlusky y Cores para el tributo a los musicales nacionales: El loco de Asís, Calígula, La Fiaca, Embarazados, La muchachada del Centro, Hotel Oasis, Eva Vivitos y oleando .

De repente, casi como una aparición, entró Facundo Arana tocando el saxofón como el gran galán de las tres strippers de Gypsy , encarnadas por Marisol Otero, Melania Lenoir y Natalia Cociuffo, que luego descollaron con su cuadro de "Necesitás un Yeite". El actor y músico aportó su granito de arena a este espectáculo para sumar fuerzas a la causa solidaria que impulsa: este año, las Primeras damas se unieron a Juan Carr para aportar a la concientización sobre la violencia de género. Una foto de todo el equipo con carteles que pedían justicia por Marita Verón resultó un poderoso y contundente mensaje.

Promediando el espectáculo, una ovación tras otra: Julia Zenko realizó una personalísima versión de "Papá, ¿podés escucharme?" de Yentl ; Cecilia Milone llenó con su voz todo el Gran Rex al son de "El sueño imposible" y recibió los aplausos extasiados de la platea; Ivanna Rossi, embarazada de casi 9 meses, cantó "Sólo es vivir"; Marisol Otero, "Hay sólo un ganador", de Mamma Mía! ; Melania Lenoir, "Desafiando la gravedad", de Wicked ; y para el cierre, Valeria Lynch superó las expectativas de sus fans de ayer y hoy con su "Beso de la mujer araña".

Las 16 actrices-cantantes (Florencia Peña, anunciada como la número 17 comunicó ese día por Twitter que no iba a estar) subieron para el gran final conmovidas tras dos horas y media de puro talento y, sobre todo, pasión. El aire del Gran Rex quedará impregnado de amor al musical. Al menos, hasta el próximo año..

Por Silvina Ajmat | LA NACION
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