Oct 18, 2021

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Debutó la versión española de Kinky Boots con dirección de Ricky Pashkus

Debutó la versión española de Kinky Boots con dirección de Ricky Pashkus

MADRID.– Allí, donde cada noche se celebra la fiesta más colorida de Madrid, antes del estreno de Kinky Boots, solo había un descampado. “El día que vine a conocer el lugar, me fui deprimido, pensé que no íbamos a poder llegar”, recuerda Ricky Pashkus. El realizador argentino acaba de estrenar su primera obra en la capital española. Esta no es una plaza cualquiera. Madrid es el epicentro del musical hispanoamericano y el modo de debutar de Pashkus no podía ser más ampuloso. El elenco y el público –deseoso aún de sacudir el ostracismo del confinamiento– se sube a los tacos de este éxito.

 

 

La habilitación del Espacio Ibercaja Delicias llegó el mismo día del estreno de Kinky Boots, a las 4 de la tarde. En ese predio en el sur de la ciudad, junto al Museo del Ferrocarril, hace algunos meses solo había polvo. Hoy, cada noche, ya sin restricciones de aforo en las salas tras la pesadilla de la crisis sanitaria, una multitud se acerca a estas coordenadas. Lentamente fue llegando a Madrid la escenografía, traída en barco desde Buenos Aires, las carpas, las butacas y hoy es un espacio nuevo que suma un nuevo espectáculo a la nutrida oferta teatral de la capital española. Rimas es la productora que integran Ricky Pashkus, Florencia Masri y Alejandro Zaga Masri, la usina que realizó las versiones porteña de A Chorus Line y Kinky Boots, junto Martín Bossi y Fernando Dente, el grupo que impulsó el Instituto Argentino de Musicales y que está también brindando sus clases y seminarios en España. Junto con la empresa local Letsgo (Ghost, La familia Addams y Dirty Dancing, etc.), asociados a MP Producciones, estrenaron Kinky Boots. Algunas figuras del espectáculo argentino, como Oscar Martínez, Darío Grandinetti, Benjamín Vicuña y Nicolás Scarpino acudieron a la cita, así como también el jefe de prensa y hermano del director, Tommy Pashkus.

 

Antes del verano se convocó a las audiciones donde se presentaron más de 1400 candidatos para integrar este musical de Harvey Fierstein con música y letras de Cyndi Lauper. Pashkus, junto a Julio Awad, el director musical, la coreógrafa Gillian Bruce y la directora del casting Silvia Montesinos seleccionaron a un elenco estelar. El brasilero Tiago Barbosa, quien protagonizó El Rey León, fue elegido para el papel de Lola; Daniel Diges (quien representó a España en el mega festival Eurovisión), desempeña el rol de Charlie; Angy Fernández, le vida a Lauren; y Kristina Alonso, encarna a Nicola. Hay varios argentinos en el elenco: Omar Calicchio, Jimena González, Clara Lanzani y Mariano Botindari despliegan su talento.

 

¿En qué se diferencia la versión española de la argentina, ambas dirigidas por Pashkus? “Martín Bossi y Fernando le dieron a la obra una expresión muy argentina, una idiosincrasia tan popular que creo que por eso tuvo un gran éxito. Diría argentina hasta los tuétanos. Debo decir que para esta versión española robé algo del humor de Martín, quien abrió de modo muy inteligente una compuerta de algo que él llama popular y yo llamo empático”, destaca Pashkus, orgulloso con el resultado de esta producción española. “Barbosa es un trabajador que tiene un nivel de excelencia increíble. Venía del hacer el macho alfa en El Rey León y me dijo que nunca había tenido un personaje tan exigente como el de Lola. La dificultad estuvo en las especificidades del lenguaje, cómo hacerlo más popular”, destaca el prestigioso director.

 

Madrid es una plaza muy competitiva. Además de Kinky Boots, hay varios musicales en cartel: Tina, el musical de Tina Turner, El guardaespalda, Ghost, El Rey León, We Will Rock You, el musical, A quién le importa, Grease, el musical y La llamada, solo por nombrar algunos. Pronto también se presentara en Madrid, tras su reposición en Málaga, A Chorus Line, la producción de Antonio Banderas, que tiene al argentino Juanjo Marco como director residente y a Silvia Luchetti, toda una estrella del musical, en su elenco.

 

Pashkus se adaptó al código español, no solo al humor, sino al lenguaje, porque si bien es el mismo idioma, hay situaciones, no solo teatrales, donde emergen las diferencias dialectales de los hispanoparlantes. Divertido cuenta que a menudo le decía a su elenco: “Esto está prolijo, pero no me alcanza”. Los artistas profesionales no interpelaban al director y en una ocasión el director musical se animó a preguntar: “Ricky, ¿qué significa «prolijo»?”.

 

 

Kinky Boots seguirá en este espacio hasta comienzos de mayo, cuando la producción inicie una gira por todo el país. Kinky Boots también regresará a la cartelera porteña, de la mano de Martín Bossi y Fernando Dente, pero, en este nueva temporada sin Sofía Morandi quien obtuvo una beca para estudiar en los Estados Unidos. Pashkus también impulsa desde Rimas la producción de la ópera prima de Julio Chávez, donde el actor, además de estar delante de la pantalla junto con Marilú Marini, dirigirá este guion escrito por él mismo. Además, hay dos series que pronto verán la luz: una de ellas, con idea de Federico Bal, que recorre la historia argentina a través del personaje de una vedette; la otra, la versión en forma de miniserie, la adaptación de Después de nosotros, la obra de teatro de Chávez que estará protagonizada por el actor y dirigida por Juan Taratuto.

 

“Quería convertir esta obra en una fiesta que no pudiese parar, a pesar de sus momentos dramáticos”, dice el director y lo logra. El público se marcha bailando, tarareando los temas del espectáculo y con ganas de seguir bailando después de haber visto un musical, pero no uno más dentro del montón, sino un espectáculo superlativo.